Algodoneros, el referente documental del crack del 29

Juan Ángel Juristo / Madrid
 
La editorial Capitán Swing ha publicado ‘Algodoneros’, de James Agee y Walker Evans, que se revela como un documento esencial para entender ‘Ahora elogiemos a hombres famosos’, el mejor reportaje escrito y fotografiado sobre los pobres blancos, víctimas de la Gran Depresión, que se hizo en aquellos años, aquellos que la novela elevó a símbolo con ‘Las uvas de la ira’, de John Steinbeck y de la que John Ford realizó una obra maestra del cine, en 1940. Se trata de un reportaje de apenas 168 páginas, que la revista Fortune encargó en 1936, sobre la situación de los blancos de Alabama. Y que nunca fue publicada. El original se dio por perdido, pero 50 años después de la muerte de Agee, se descubrió una copia entre sus papeles.
Se encontraron, entonces, con un documento excepcional, un informe de más de 30.000 palabras que hizo que los críticos y estudiosos que habían conocido la época dijeran que era “el esfuerzo más moral y realista de nuestra generación”. Se publica ahora por primera vez en castellano, acompañado de las fotografías ya históricas de Walker Evans que aparecieron en ‘Ahora elogiemos a hombres famosos’. El libro consiste en un informe sobre tres familias pobres de Alabama, y estilísticamente no llega a la ruptura que supuso el libro que hizo famoso a Agee. Es probable, por tanto, que la revista Fortune no considerara el publicarlo a la vista de los elogios recibidos por el libro.

En realidad los dos libros se complementan. Parten, además, del mismo hecho. ‘Elogiemos ahora a hombres famosos’ título sacado del Eclesiastés, tuvo su origen en un encargo que el Gobierno Federal hizo entre julio y agosto de 1936, recién comenzada la guerra civil española, a James Agee y Walker Evans, para que emitieran un informe sobre tres familias algodoneras de Alabama. Dividido en tres partes el informe es uno de los grandes monumentos literarios del reportaje norteamericano, y ello hasta el punto de que, cuando comenzó a ponerse de moda, allá por los años 60, hubo escritores y políticos que no ocultaron la admiración por el libro. Desde luego Williams Carlos Williams, el poeta, pero también Juan Benet, entre nosotros, un apasionado, no lo olvidemos, de Willam Faulkner y sus tocados del Sur, y, claro, Bill Clinton, otro admirador de Faulkner, cuando Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes le visitaron en la Casa Blanca les habló largo y tendido sobre el autor de ‘Absalón, Absalón’, pero también del libro de James Agee. Hay que decir que Clinton fue durante muchos años Gobernador de Arkansas, su tierra natal. Su niñez y juventud se alimentaron de esos alientos épicos de Nueva Frontera.

Sin embargo resulta curioso que el libro de Agee, tan épico, tuviese como referente a un hombre del Este: la primera parte está escrito en un tono donde se sitúa el relato, sus fines y límites, sus circunstancias, presentando a las tres familias con el empaque otorgado por Herman Melville a los suyos en ‘Moby Dick’. Fue la manera más digna de rendir homenaje a los marginados del momento, a unos campesinos que, por el hecho de serlo, no tenían importancia alguna pues no hay que olvidar que se les otorga la condición de campesinos por una cuestión de vocabulario, pero en realidad son trabajadores en el campo con el mismo modo de trabajar la tierra que en un complejo industrial. ‘Hombres y ratones’ , de John Steinbeck, escrita antes de ‘Las uvas de la ira’ vislumbra ese mundo de los trabajadores del campo de California con horror y justeza.

La segunda parte del libro es, sin embargo, la más rompedora, la más fascinante, ya que, casi al modo que el Nouveau Roman empleó décadas más tarde, disecciona casa por casa, da cuenta de las ropas, los utensilios que emplean las distintas familias, los animales, escasos, que por allí ramonean, la forma de vida que llevan… el resultado es una galería de personajes tan vivida como si de grandes personajes de novela se tratara Y el tono del libro no disminuye en nada por las magníficas fotografías de Walker Evans, antes bien, todo lo contrario: potencia lo escrito, lo revela de otra manera. Es un capítulo redentor. Una parte a la que cabría calificar de obra maestra.

La última no es menos curiosa: El autor, que definitivamente se considera después de pasar un tiempo con las familias, uno más entre iguales, se enfrenta a alguno de ellos, le cuestiona ciertas actitudes, y, luego, vuelve a agruparlos por familias hasta que consigue diseccionar al grupo para luego recomponerlo de nuevo.

“El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría”. Son estas las palabras finales con las que Agee da por concluido el libro. Desde el título, que se refiere a los hombres que han alcanzado la gloria por sus obras, que cayeron en el olvido y serán recordados en la posteridad, a la fascinación y valentía y tremendo coraje con que están escritas, y su querencia, “volver visible a los invisibles”, todo en él rebosa verdad y humildad y verdadero canto a la vida. Aún recuerdo la sensación que tuve cuando lo leí en la edición de Seix Barral de 1993: la de asistir a la lectura de un clásico que hasta entonces me había sido ahorrada. Por desgracia.

‘Algodoneros’ es el embrión de la obra, sin su fascinante lado de numen, pero un informe periodístico de marcada excelencia. Capitán Swing sigue así su tendencia de publicar rarezas que se muestran en el tiempo como referenciales. El que nos hayan regalado este libro es prueba de su buen hacer. Ya tenemos otro James Agee, inédito, para un tiempo en crisis. Agee, el poeta de la pobreza del campesino, de su lado redentor.

Ahora, éstos pululan como ejércitos en continentes desabastecidos, como África. Hablamos de lo mismo.


5 / 5 (1 votos)
    • Deja comentario
    • Imprimir
    • Recomendar artículo
    • Aumenta fuente
    • Disminuye fuente

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s